Senin, 05 September 2011

¿Deben o no aplicarse las reglas del ajedrez?


En el Campeonato Europeo, en Estambul,  Zurab Azmaiparashvili, en su partida contra Vladimir Malakhov, tocó una pieza -supuestamente por error- trasponiéndola a un intercambio de torres que debía hacerse previamente, con lo que quedó en posición perdida. Entonces, aparentemente corrigió el error diciéndole a su rival que en realidad era obvio que primero debía hacer el cambio de piezas y que después haría la jugada que hizo. Para sorpresa de todos, Malakhov aceptó semejante argumento y le permitió entonces rectificar a Azmaiparashvili su jugada. Y esto no solamente salvó el encuentro que debió haber perdido de acuerdo a las reglas del ajedrez, sino que además, venció a Malakhov (que terminó en segundo sitio), del Campeonato Europeo del 2003.

Hoy, en la Copa Mundial ocurrió algo simpático y curioso. Alexander Moiseenko, de Ucrania, jugaba contra David Navara (de Checoslovaquia), y pasó que en un momento dado, Navara tocó su rey en lugar de tocar el alfil que pretendía mover. Obviamente fue un error absurdo, pero la regla es pieza tocada, pieza jugada. Sin embargo, Moiseenko se dio cuenta que el que su rival tocase la pieza equivocada fue un simple error que no tenía nada que ver con la partida. Entonces le dijo a David que moviera el alfil. Evidentemente si hubiese movido el rey navara hubiese perdido una pieza. Finalmente éste accedió y cuando estaba a punto de vencer al ucraniano (tenía mate en dos), Navara entonces ¡le ofreció el empate!

El detalle podría haber sido meramente de algo así como "fair play" (juego limpio), pero la realidad es que el propio Navara se sintió mal de esta situación y dijo que su conciencia lo obligaba a actuar siendo "justo" con la actitud de su rival. Cabe decir que este juego, si Navara no le hubiese ganado los desempates a Moiseenko, le hubiese costado al checoslovaco unos 8,000 dólares de su premio por avanzar a la siguiente ronda. Navara y Moiseenko se hicieron acreedores a un premio especial por su "fair play".

La pregunta es si todo esto está bien. En este último caso, parece ser que simplemente Navara tocó el rey en lugar del alfil, por accidente, pero su rival pudo haber obligado a que jugara el monarca y automáticamente hubiese perdido una pieza y la partida. Pero fue un "error" de percepción quizás y Moiseenko piensa que no era una jugada que un jugador de la fuerza de Navara haría, pero finalmente ¿no se están violando las reglas del ajedrez competitivo? ¿No debería haber un árbitro que impusiera la autoridad y dijese algo como esto: "lo siento señores, pero el Sr. Navara tocó el rey y debe jugarlo. Esa es la regla que se aplica. Así es el ajedrez de competencia"?

Pero ¿tiene el juez derecho a intervenir cuando no ha habido reclamación por ninguno de los jugadores? No lo sé. En mi opinión el árbitro en ajedrez está para velar por que las reglas de la competencia se sigan. No creo que sea necesario que tenga que pedir permiso para intervenir. ¿O quizás sí?

Ya pasó incluso en el torneo de Linares, en donde Kasparov tocó un caballo en su partida contra Judit Polgar, pero antes de soltar su pieza, aparentemente, se dio cuenta de que era un error y movió el corcel a otra casilla. Pareciera que Garry había soltado la figura en la primera casilla, pero nadie estaba seguro. Judit no reclamó nada, aunque evidentemente no se ve muy fácil reclamar que Kasparov estaba haciendo trampa.

Garry declaró que si soltó la pieza no puede confirmarlo. Yo pienso que él mismo hubiese aceptado su destino si hubiese considerado que sí había soltado la pieza. Solamente la transmisión del video de la ronda tuvo la verdad. Ahí -cuadro por cuadro- se halló que Kasparov suelta el caballo por una décima de segundo, sí, por una sola décima. Probablemente es una fracción de tiempo tan corta que para los seres humanos es indistinguible. Estrictamente Kasparov hizo trampa pero... ¿es trampa si el rival no reclama en su momento?

De teléfonos celulares, sistemas operativos móviles, internet y demás parafernalia


Hoy en día las grandes telefónicas en nuestro país venden un sinfín de teléfonos móviles, desde los más elementales hasta los más sofisticados. El mercado de la telefonía se ha hecho verdaderamente gigantesco y la tecnología que posibilita estar conectado con otros sin necesidad de un cable físico, nos permite además acceder a las red Internet, a conectarse a las ya fastidiosas "redes sociales", aparte de tener acceso a un sinfín de programas de acuerdo al "Android Market" o la tienda "App"de Apple, etc., dependiendo -desde luego- de qué equipo de teléfono tengamos.

Para poder acceder a estas maravillas modernas no basta con comprar un teléfono de los que denominan inteligentes, sino que hay que ir con la teléfónica y "comprar" un "plan de datos", que nos permitirá por lo pronto, conectarse a internet y hacerse desde 250 megabytes en adelante por mes, además de tener una serie de minutos para llamar por teléfono. Estos planes ofrecen todo género de combinaciones y es cuestión de preguntar sobre las opciones y así tener de dónde elegir.

Pues bien, cuando me regalaron mi nuevo teléfono, con el sistema operativo Android, entendí que necesitaba un plan de datos y en su momento me apersoné en una tienda de Telmex para contratar dicho plan. Finalmente salí con uno que tiene 500 Mbytes de datos y 60 minutos de llamadas. Todo por unos 535 pesos ya con iva incluído/mes. Me habían advertido más de uno, que no desestimara la cantidad de megabytes, porque una vez que uno tiene un plan de datos, y acceso a Internet, entonces literalmente "se chupa" muchos miles de megabytes y nunca parece alcanzar.

Los primeros días, con mi nuevo teléfono Android, fueron para familiarizarme con el teléfono. Bastaron un par de horas para comprender la mayoría de las funciones. Entré al Market Place de Android y bajé las clásicas aplicaciones que me son indispensables:  las del ajedrez. Digamos que las cosas estuvieron bien y normales.

Pero he aquí que Pilar me pide mi novísimo teléfono porque quiere entrar a su correo por un teléfono que tienen en su cuenta de Yahoo!. Saco mi poderoso ZTE y entramos al navegador de la red. Entra a Yahoo! y halla la información que quería. Habrá estado conectada, navegando entre sus mensajes, unos 10 muinutos. c uando me regresó el teléfono éste estaba calientito, calientito. No quiero decir con esto que me quemara las manos o que fuese peligroso incluso tocarlo. No, simplemente noté que después de acceder a Internet, el teléfono se calienta considerablemente.

Así, hallé que entrar a las redes sociales, a leer los mensajes de correo, a hacer algunas actividades en las redes sociales, resulta poco menos que impráctico. La verdad es que con el tamaño de pantalla que tienen estos dispositivos, resulta hasta idiota conectarse contínuamente a Twitter o Facebook. Y si a esto le añadimos que el teléfono sube su temperatura inusualmente -insisto, no al grado de quemar por supuesto, pero sí me resulta incómodo- pues como que me parece hasta falsa toda esa promoción que hacen las telefónicas para que nos hagamos de un  plan de datos y estemos conectados a las redes sociales, como si esto realmente fuese una necesidad.

Yo creo que iré de nuevo a Telmex a cambiar mi plan de datos al más económico, que creo es de 349 pesos o por ahí. Porque ni uso tanto Internet (este mes fue de unos 39 Mbytes/mes), y la verdad, si entro a Facebook o Twitter, lo hago desde mi casa, en una pantalla de tamaño razonable, por mencionar una de las virtudes que veo en mi máquina de escritorio.

El otro día hablando con un fuerte jugador de ajedrez, éste me decía que él usaba la conexión de su teléfono al correo, porque le parecia imprescindible, esté donde esté, poder consultar los mensajes de correo. Yo creo que no es tan necesario, aunque -evidentemente- todos tenemos diferentes necesidades.

En fin, aquí dejo mi experiencia con todo este asunto de los teléfonos poderosos, con sistemas operativos como Android, con la urgente necesidad de poderse conectar vía estos dispositivos, a internet. La verdad creo que nos han estado queriendo vender la idea de la gran necesidad de estar conectados a la red todo el tiempo, para ver nuestro correo, para ver qué dicen en las redes sociales, para poder buscar información instantáneamente, etc. Y lo peor, es que les hemos comprado esta idea.

Da Vinci

I've written in the past about robots, including the Da Vinci Surgical System (shown above). They're amazing technological advances that allow complex surgeries to be done in a non-invasive fashion. At the VA, I provided anesthesia for a few robot surgeries and got to see them in action and from the anesthetic perspective. Unfortunately, they are less favorable from an anesthesia standpoint. Robot surgeries are much longer than their open counterparts, so patients are exposed to more anesthesia. In surgeries such as a robotic prostatectomy, the patient can be positioned in an extreme angle like "steep Trendelenberg," tipped back on their head for hours. And for anesthesia in particular, the robotic arms often get in the way of the patient's head and airway. So from our standpoint, it's not our favorite type of surgery.

Image is in the public domain, from robosapiens.mit.edu.

Minggu, 04 September 2011

Weekend of Call

Unfortunately, I am the on call resident for the pain service this long weekend. From Friday until Tuesday, I round on our patients and am available by pager day and night. I've been working hard to whittle down the service but it's still been pretty tough. Although I don't have to stay in house, I have to keep my pager with me and come in for new consults or a concerning patient. It's a lot more tiring than I expected because of the constant stress of always being available. I've had to make a couple trips to the hospital each day. I suppose at some point, I'll get used to it.

Sabtu, 03 September 2011

Acute Pain

I'm currently on the acute pain service at Stanford. It's a tough rotation. Pain management is not the right thing for most residents, but for those who like it, it can be very rewarding. Our service has several aspects. For the most part, we provide consultation to surgical services post-operatively and manage patients with regional nerve catheters, epidural catheters, and single shot spinal anesthetics. Although the primary operating room anesthesiologist chooses what anesthetic technique to use and implements it, if it is a "neuraxial approach" like an epidural or spinal anesthetic or a regional nerve block, we pick up the patient postoperatively. That makes up the bulk of our service as we get 5-15 patients a day (which means the service hovers around 25 and the turnover is huge). The rest of the service is made up of hospital-wide consultations. Indeed, I consulted pain last year for some of my medicine patients. Any service - psychiatry, medicine, obstetrics, surgery, even emergency medicine - can ask us for advice in managing pain. Sometimes these patients have chronic pain issues and are on high doses of narcotics. Other times, they've exhausted all the common medications and need help with some of the more exotic drugs. We also have a very small primary service of chronic pain patients who are admitted for pain procedures. Overall, it's a really busy rotation, and I feel a lot like I'm an intern again.

Cuando la Naturaleza se manifiesta

Ayer, en casa de mi madre, cayó un rayo sobre una antena vieja de la empresa Multivisión, la cual quizás medía unos tres metros de altura y estaba sostenida por cables de metal. El rayo, me dijo mi mamá, cimbró la casa. Vio un destello rojo y según sus propias palabras: "Jamás había sentido o experimentado nada de esta naturaleza". El rayo tiro la antena, la cual quedó acostada en la azotea, con una parte fuera de ella, como puede verse en la foto que ilustra este artículo. Sin duda la fuerza de la Naturaleza es impresionante, y ayer particularmente cayó una fuerte tormenta, la cual tuvo un largo episodio en su parte no solamente de caída de agua, sino de rayos eléctricos.

El percance daño la línea telefónica de la casa, por lo cual el teléfono está "muerto"... Ya ha sido reportado a Telmex para que a la brevedad vengan a arreglarlo. Por lo demás, este es hasta ahora el recuento de los daños. Es claro que nos olvidamos a veces del poder de los elementos naturales sobre las ciudades. No está de más estar precavidos en esta época de lluvias, la cual ha quizás traído más agua que en otros años, sino que decenas de ellos.

(Click sobre la imagen si se quiere ver más grande).

Kamis, 01 September 2011

Done with the VA

I only have two months at the VA this year and I just finished my general OR time there. I really enjoyed it. It works at a slower pace (which can be frustrating at times, but is so nice early in the year), the attendings are outstanding, the experience was diverse but not too complex. I got to do ENT, urology, plastic surgery, ophthalmology, general surgery, orthopedic, and other cases. We had simulations, morbidity & mortality rounds, and spontaneous bedside teaching. I love the patient population at the VA; the veterans are patient, understanding, and kind to trainees. Their medical histories were not unusual; there weren't any extraordinarily rare diseases or surgeries. It's a great place to start. I got to know the surgeons and operating room staff; the anesthesia techs, in particular, were awesome. Overall, it was a really good experience and got me started pretty smoothly.